Sábado, 10 Junio 2017 16:58

De lobos, ovejas y Fajardo

Publicamos la columna de respuesta a Abelardo de la Espriella del pasado 4 de junio en El Heraldo y que ese diario no quiso publicar

Por: Santiago Londoño Uribe.

Santiago arti

Empecemos por lo obvio: Abelardo de la Espriella, como cualquier ciudadano, tiene derecho a una opinión sobre Sergio Fajardo o cualquier otro político de la escena nacional.  No voy a intentar cambiar la opinión del apoderado De la Espriella, pues presiento que no estaría interesado en revisar su posición, pero quisiera compartir con los  lectores de El Heraldo algunos datos, cifras y hechos que pueden ayudarles a hacerse una opinión propia sobre Sergio Fajardo y sobre el proceso colectivo del movimiento Compromiso Ciudadano que lo ha acompañado en sus18 años de ejercicio político.  

Para no dar pie a descalificaciones posteriores, aclaro que hace 11 años pertenezco a Compromiso Ciudadano y soy un convencido de que nuestra responsabilidad y gran oportunidad es construir confianza y esperanza en esta importante coyuntura.

Compromiso Ciudadano es un movimiento cívico, independiente, por fuera del establecimiento tradicional ya que aunque ha gobernado en Medellíny Antioquia y ha participado en una elección presidencial, no es aún un partido político con personería jurídica; sigue haciendo campaña y administrando con los mismos principios acordados desde sus inicios. Sus fundadores son profesores universitarios, periodistas, empresarios y líderes sociales y barriales ajenos a la actividad electoral hasta que, indignados, decidieron buscar votos en la Medellín de finales del siglo pasado. Muchos de esos fundadores siguen hoy haciendo buena política e intentando transformar esta sociedad. Habernos mantenido libres en el mundo del poder, enfurece a muchos: quieren hacer creer que todos somos iguales. Y no, no somos todos iguales; nosotros, por ejemplo, hemos demostrado que en Colombia no estamos condenados a arrodillarnos frente a violentos y corruptos.

Para no entrar a enfrentar la opinión de De La Espriella con mi propia opinión quisiera compartir con los lectores un listado de algunos de los reconocimientos y calificaciones entregados por terceros a Sergio Fajardo y el equipo de Compromiso Ciudadano en diferentes temas de gobierno, que les servirán para hacerse una idea completa y fundamentada sobre su actuar y sus resultados:  Primer puesto en el Índice de Gobierno Abierto de la Procuraduría General de la Nación (de la de Alejandro Ordóñez para mayor precisión), Primer Puesto en el Índice de Transparencia Departamental de Transparencia por Colombia, Calificación AAA para el Instituto de Desarrollo de Antioquia IDEA, Mejor Plan de Desarrollo Departamental 2013 “Antioquia la más Educada” por Fundación Colombia Líder, Mejor Alcalde de Colombia 2004-2007 y Mejor Gobernador de Colombia 2012-2015 por Fundación Colombia Líder, Antioquia calificado mejor departamento en la Atención a Víctimas 2014 y 2015 por la Unidad de Atención y Reparación Integral a Víctimas.  Cada premio, reconocimiento o calificación sustentado por indicadores diseñados y constatados por las autoridades o entidades otorgantes.  Citando al abogado, “los números no mienten.”

 Cae el Doctor Abelardo en la red de mentiras tejida por la actual Gobernación de Antioquia frente a la presunta “debacle financiera” del Departamento. Su fuente, infortunadamente, está sesgada: es Adolfo León Palacio, del grupo político de César Pérez, condenado por la masacre de Segovia, y coordinador de la trampa que montó el actual gobierno departamental. Es decir, para ilustrar un “problema”, cita a quién inventó el “problema”. No contrasta las fuentes y entonces confunde, a lo mejor de buena fe, a sus lectores.

El tema es sencillo y lo explicaré a continuación. Las finanzas de la Gobernación de Antioquia dependen en gran medida de los ingresos de la Fábrica de Licores de Antioquia. Las mayores ventas de licor se dan en los últimos dos meses del año cuando mayor consumo hay.  En el 2015, después de ser elegido Gobernador, Luis Pérez advirtió a los distribuidores de la FLA, de manera sutil pero efectiva, que visualizaba una nueva estrategia comercial y que estaría dispuesto a cambiarlos si no cumplían con las metas del 2016.  Resultado de la amenaza: los distribuidores dejaron de comprar 300.000 millones de pesos en noviembre y diciembre de ese año, aun cuando ya habían firmado compromisos con la empresa. La foto de las finanzas del Departamento cerró entonces con esa cifra como menos ingresos y definitivamente produjo un desbalance en la mirada ingresos/gastos.  Es mentira sin embargo que el Departamento haya corrido algún riesgo financiero pues como era de esperarse las ventas de la FLA tuvieron una “milagrosa” recuperación en los meses de enero y febrero de 2016, cuando los distribuidores se pusieron al día en sus pedidos.  Una trampa politiquera y oscura digna de una clase política acostumbrada a mentir y manipular. Acá un video pedagógico sobre el tema: https://www.youtube.com/watch?v=_m39S0XoNp4
 
En su columna, y quizás por el afán, Abelardo de la Espriella incurre en errores elementales como decir que Alonso Salazar (Alcalde de Medellín 2008-2011) intentó suceder a Sergio Fajardo en la Gobernación de Antioquia y “fue derrotado, afortunadamente”. No es cierto. Quien buscó suceder a Fajardo en la Gobernación fue otro fundador de Compromiso Ciudadano, ex Gerente de Empresas Públicas de Medellín y ex Director de Planeación de Medellín, Federico Restrepo. De igual forma hace afirmaciones ligeras y sin sustento como cuando dice que como alcalde y gobernador Fajardo participó en política para favorecer candidatos. ¿Dónde están los ejemplos, las denuncias y las condenas que le permitan hacer esa afirmación? Una investigación muy básica habría permitido al abogado revisar si sus prejuicios tienen algún sustento.


En casi 18 años de vida política hemos siempre explicado, ante la ciudadanía y los entes de control, todas nuestras actuaciones. Cada que se publica una encuesta y mientras recorremos el país explicando lo que hacemos e invitando a los ciudadanos a sumarse a esta manera de hacer política, recibimos ataques, denuncias malintencionadas o cuestionamientos sin fundamento. Al Caribe vamos a llegar y vamos a repetir una y otra vez que nadie tiene precio, ni  acá ni y en ningún otro lugar de Colombia. ¡Allá nos vemos!

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